Cuentan las malas lenguas que con una tajá como un piano, Silvio se montó en un taxi en Barcelona pidiéndole al taxista que le trajese a Sevilla. Cuando estaban llegando a la capital andaluza, le pidió nuevamente que le dejase frente al Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán ,rogándole que, (como era de noche), alumbrase el mosaico con los faros del coche. Contempló durante un buen rato el colosal escudo, tras lo cual le dijo que le llevase a la comisaría más cercana, ya que no contaba con dinero para pagarle.
Silvio Fernández Melgarejo nació en La Roda de Andalucía en 1944. Su padre fue redactor jefe del diario ABC de Sevilla y se dice que su madre era gitana, algo que sin duda influyó en su particular forma de entender el arte. Se casó con una adinerada aristócrata inglesa con la que tuvo un hijo.
Es -para muchos- unos de los exponentes del Rock sevillano más importantes, carrera que inició tocando la batería y era palangana hasta la médula.
De aspecto bonachón, colaboró estrechamente con los pioneros del Rock andaluz en la década de los 70 y grabó en toda su carrera cinco discos en los que incluyó temas combinando rock americano y canciones italianas. Muchos recordamos su “Rezaré” una versión de la canción “Stand be my”, de Ben E. King, que versionó también Adriano Celentano como “Pregheró”, que Silvio dedicó a las imágenes de la Semana Santa sevillana.
Silvio Fernández Melgarejo nació en La Roda de Andalucía en 1944. Su padre fue redactor jefe del diario ABC de Sevilla y se dice que su madre era gitana, algo que sin duda influyó en su particular forma de entender el arte. Se casó con una adinerada aristócrata inglesa con la que tuvo un hijo.
Es -para muchos- unos de los exponentes del Rock sevillano más importantes, carrera que inició tocando la batería y era palangana hasta la médula.
De aspecto bonachón, colaboró estrechamente con los pioneros del Rock andaluz en la década de los 70 y grabó en toda su carrera cinco discos en los que incluyó temas combinando rock americano y canciones italianas. Muchos recordamos su “Rezaré” una versión de la canción “Stand be my”, de Ben E. King, que versionó también Adriano Celentano como “Pregheró”, que Silvio dedicó a las imágenes de la Semana Santa sevillana.
Alcohólico, estado habitual con el que solía interpretar en sus conciertos, le preguntaron en una entrevista en una ocasión: “¿qué es lo más grande que has hecho por amor?”, su respuesta fue “Por amor fui capaz de tomarme un tinto, en vez de un gin-tonic”.
Debido a una apuesta con un bético amigo suyo, que perdió, debió hacer una canción dedicada el Real Betis y que tituló "No busques más que no hay", (título que le vino como anillo al dedo), en la que no pronuncia en ningún momento el vocablo "Betis" y sí lo hace como "Etis", cuestión esta muy comentada por todos.
Sus últimos años los pasó en soledad y en Madrid le dedicaron un homenaje en el programa "La Boca del Lobo" bajo el título “Solemne Quinario de besamanos a Silvio”. Murió el 1 de octubre de 2001 en Sevilla, en el Hospital Virgen del Rocío, a causa del abuso del acohol y del tabaco, debido a una parada cardiorrespiratoria.