El Sevilla FC en su conjunto es experto en ganar finales. Para ello tiene unos pasos pre-establecidos y bien estudiados, no solo los jugadores y el Consejo de Administración, sino que la propia afición tiene sus rituales para ello. Hoy les hablaremos del “Perfecto manual para ganar finales”.
Un vez pasado el proceso de eliminatorias y llegados a una final el marketing se pone en marcha, aunque en esta ocasión no se le puso fácil debido a que en la Federación se jugó con las fechas de forma lastimosa, algo que sin duda alguna iba en nuestra contra. Videos, campañas, etc.
El equipo rival también juega y hace un tanto de lo mismo. Recordaremos la campaña de “Soñamos más fuerte” y se le respondió convenientemente con “Los sueños son nuestros", que no te los copien”.
Es una guerra y contra-guerra de nervios donde no sólo intervienen los jugadores que serán los que en última instancia ejecuten el partido, los auténticos protagonistas, pero estos necesitarán de determinados elementos externos para estar suficientemente motivados. Esto es fundamental para empezar a ganar una final y la afición aquí juega un papel importante.
Los jugadores sevillistas llegaron una hora y media antes del encuentro. En los alrededores del Nou Camp los sevillistas consiguieron entrar al mismo en volandas. Una marea blanquiroja les impulsó al interior del estadio.
Una vez dentro pudimos comprobar cómo, aún en traje, salieron a saludar a la afición allí desplazada:
Se pueden imaginar cómo estaba el gol norte del Nou Camp:
Mientras tanto, en las localidades reservadas para el Atlético de Madrid ocurría esto:
Sus jugadores ni tan siquiera salieron a recibir esa inyección de moral y de adrenalina suficiente para encarar el partido, salir habría sido bochornoso y nuestra final comenzó a escenificarse.
¿La mejor afición del mundo según Marca? Tan solo se quedaron tras perder porque sus jugadores no se metieron en el vestuario con la lagrimita puesta, intentando fastidiar al máximo la fiesta sevillista, obligando a su afición a quedarse.
Por tanto el final estaba escrito, un buen planteamiento, un buen juego y con unos jugadores motivados al máximo, solo puede ocurrir esto:
Un perfecto manual que los sevillistas tenemos ya bien aprendido y que a los supuestamente “grandes” se les olvidó de no usarlo.
Señores capitalinos y mesetarios de la prensa y de los supuestos equipos grandes, tengan un:
a los que lo somos de verdad y se nos intenta vilipendiar, pero no lo consiguen.
Chapeau a todos/as.