Poco a poco el puzle de la fundación de los clubes sevillanos va conformándose y son pocas las piezas que quedan por desvelar. De momento, hasta que aparezcan las pruebas pertinentes intentaremos cubrir esos huecos usando una cierta lógica .
El apartado sevillista de momento queda claro, a excepción de los años 1906-1907 donde pocas noticias recibimos y las que tenemos son indicios que apuntan a que, debido a la inexistencia de otros clubes contra los que jugar, lo hacen entre ellos, por lo que generan pocas noticias para una prensa poco interesada en estas cuestiones,que eran más proclives al escándalo debido a una sociedad donde el recato y la mojigatería prevalecen.
¿Pudo haber desaparecido el Sevilla FC durante esos años?
Para poder demostrar una teoría de este calibre es necesario, además de argumentarla con coherencia, mostrar una documentación fiable, como podría ser un acta de disolución de la Sociedad de Fútbol de Sevilla, (o si lo prefieren Sevilla Footbal Club), o una noticia donde claramente se haga referencia a este asunto, pero existen más pruebas de que esto no sucedió así que al contrario.
Por ello debemos tener en cuenta que en los múltiples testimonios de los socios fundadores no encontramos indicios de una posible disolución del equipo sevillista, sino todo lo contrario. Algunos de ellos, que continúan hasta bien entrados los años 20 confirman no solo de palabra, sino con acciones muy concretas la fijación de 1905 como la fecha de fundación del club. Por esto podemos comprobar cómo desde muy temprano se usa papel membrete con la leyenda “Fundado en 1905” por poner un ejemplo descriptivo, además de las noticias externas que fijan al club sevillista como decano del fútbol sevillano y su año de oficialización, amén de los estatutos de 1914 donde aparece claramente su fecha de fundación.
Por otro lado, la creación de una sociedad no implica ni obliga al ejercicio de la actividad por la que fue creada, aunque tampoco es el caso, argumento usado para desacreditar la continuidad por algunos. Si el Sevilla FC ejerció poco su actividad durante esos años, no implicaba su desaparición por ello.
El puzle del que hablábamos en referencia a estas cuestiones de la oficialización están prácticamente cerradas, aunque queda investigar muy a fondo la relación habida con aquel primitivo club de 1890.
En cuanto al Real Betis Balompié se va configurando y aclarando poco a poco, aunque dificultosamente, debido a que determinadas teorías esgrimidas por algún personaje bético más interesado en imponer su propia versión basada en la rivalidad, no probada y poco contrastada, hace que los propios béticos no puedan conocer de primera mano los datos objetivos por esta parte de la investigación verdiblanca.
El nacimiento bético, a través de su club precursor, el “Sevilla Balompié” se produce en un escenario muy específico que se basa en las siguientes cuestiones:
1.- La coyuntura social, política y económica de España en 1908.
Sintetizando, quizás en exceso para no aburrirles, nos situamos en un momento donde se pierden las colonias y España queda herida en busca de una identidad nueva. Por razón de educación, convencimiento y sentimiento, el estamento militar conlleva implícita la función de defender la nación, aunque alguna que otra vez sus métodos ideológicos no parecieran a todos los adecuados. En aquellos años de principio del siglo XX muchos militares, o descendientes de militares, habían sufrido personalmente la dureza de la realidad de defender a España. La pérdida de las colonias fue acompañada de muchas pérdidas humanas.
En Sevilla se suceden determinados actos en pro del enaltecimiento del sentimiento patriótico y será la tendencia socio-política regeneracionista llegada desde Europa, entendida como el nacimiento de un nuevo hombre a través de las prácticas deportivas, la que hará que un grupo de estos jóvenes militares se atrevan a dar el paso para convertirse en “sportmen”.
2.- El aprendizaje de un nuevo sport que importan los componentes sevillistas.
No tenemos demasiados datos sobre si los pioneros béticos viajaron para estudiar en el extranjero y por ello importasen de motu propio el nuevo sport llamado “Foot ball”, más bien tenemos noticias de que la mayoría de estos componentes no lo hicieron por lo que este nuevo deporte debieron aprenderlo táctica, teórica y prácticamente, o al menos, verlo en la propia ciudad.
Por esto no sería descartable que este grupo de balompedistas estuviesen integrados en los más de 80 socios con los que contaba la Sociedad de Football de Sevilla a mediados de 1908, quizás no todos pero buena parte de ellos.
La razón para fundar un nuevo club podría bien haber sido bastante simple y esta sería la imposibilidad de poder jugar en los primeros equipos sevillistas que participaban entre sí. Generalmente esta era la razón por la que determinados componentes de los clubes de la época se escindían del grupo matriz.
Por lo tanto, el Balompié, se creó para ser un equipo rival del Sevilla FC. No sería de extrañar que la rivalidad estuviese muy acentuada ya en esos primeros momentos y el equipo sevillista no les permitiría competir directamente contra su primer equipo ya que los conocían previamente, sino que los balompedistas debieron hacerlo primero con los equipos inferiores del Football Club.
Los primeros gestos que estos pioneros blanquiazules pondrían en marcha como señales evidentes de rivalidad, serían la búsqueda de la españolización del nombre del sport, algo que consiguieron a través de Mariano de Cavia, ilustre periodista preocupado por la pureza de la lengua española, cosa que hizo, pues propuso que el vocablo “Football” fuese traducido a “Balompié” como apellido y eligieron como nombre “España”.
Otra seña de identidad sería la utilización de los símbolos nacionales, frente al cosmopolitismo sevillista, donde muchos extranjeros formaban parte de sus filas, además de los españoles que importaron el sport debido a sus viajes de estudios por europa, especialmente en Inglaterra, por lo que los balompedistas usarían la bandera nacional como escudo y los colores blanco y azul correspondiente al arma de artillería, cuerpo al que pertenecían la mayoría de estos pioneros, en contraposición al sevillismo.
Por lo tanto tenemos el escenario ideal para cultivar esta rivalidad naciente, por un lado tenemos a unos burgueses con ideas muy europeizadas y por otro a un grupo de militares con ideales patrióticos. España debe imponerse y reafirmarse ante los demás, los europeistas se lo podrán muy difícil.
La idiosincrasia militarista del equipo bético perduraría hasta principios de los años 60.
Pero son varias las cuestiones de este puzle que aún deben resolverse y esto es algo que deberían hacer los propios investigadores béticos. Por un lado tenemos a un club que se funda en septiembre de1908 llamado “España Balompié” y por otro tenemos a otro club que se funda a finales de enero de 1909 llamado “Sevilla Balompié”.
¿Fue el mismo club quizá?
Si debiera responder al “historiador” del centenario bético le diría claramente que no y que se buscase las habichuelas para que intentara conseguir un vínculo entre ambos clubes con noticias en “tiempo real”, (aisss Carmona, preso de tus propias trampas, que eres más malo que un doló), intentando, como hace él, atrasar lo más posible la fundación del club rival.
Pero, mire usted, aquí intentamos ser serios y debemos contemplar la posibilidad, (estamos convencidos), de que fuese el mismo club, a pesar de que la nomenclatura no es la misma y las pruebas de la relación entre el “España” y el “Sevilla Balompié” son inexistentes. Vaya usted aprendiendo, nunca hay límite de edad para aprender.
Por lo tanto queda aún mucho trabajo que hacer, lo que hoy damos como seguro, mañana con otras pruebas puede cambiar todo, aunque en este caso lo veo complicado.
Seguiremos informando.