Continuando en la línea de los últimos post de investigación en cuestiones del fútbol sevillano y medio postrado por causas que no vienen a cuento, me gustaría hablarles de otro descubrimiento.
Hace unos meses, el investigador dedicado a estas cuestiones y seguidor del Real Betis Balompié, Rafael Medina, Beticista, nos sorprendió a todos con el hallazgo de un escudo del Betis que aún no conocíamos. Todo un descubrimiento para aquel que se precie de interesarse por la historia del fútbol de nuestra ciudad.
“…El 27 de septiembre de 1931, una nota de la Junta Directiva del Betis Balompié, enviada al diario ABC y publicada ese mismo día, afirma la composición de un nuevo escudo para la Entidad Verdiblanca…”
“…Teniendo en cuenta los argumentos más aceptados, que afirman que el archiconocido nuevo escudo republicano verdiblanco se debió concretar en un concurso celebrado en diciembre de 1931, y presentado posiblemente el 5 de enero de 1932 durante el partido celebrado entre el Real Betis y el Athletic de Bilbao, con motivo de las Bodas de Plata del Club Blanquiverde, y sin haber hallado hasta esta última fecha ningún documento oficial que muestre lo contrario, habría que tener en cuenta la oficiosidad de la divisa bética que estamos abordando y que procederemos a intentar analizar…”
Rafael Medina
Estos son algunos de los pasajes del trabajo de investigación que profundizan y argumentan con solidez este dato.
Pero claro, entra en escena el de siempre, el de “yo ya lo sabía" y el de “no lo publiqué porque no le di importancia”.
Y yo me pregunto…
¿Quién (…) eres tú para dar importancia o no a estas cuestiones de gran calado para los seguidores del fútbol sevillano?
Para ello comienza con la jerga de siempre, pues todo lo que él no publique no tiene el valor que debería. Tan solo él se siente valedor de lo que es auténtico y de lo que no. Está por encima del bien y del mal. Como bien dijo un buen amigo hace poco, si tuviera que suicidarse se precipitaría desde su propio ego:
“…Comenzaremos señalando que la información facilitada por el diario “ABC”, el 27 de septiembre de 1931, está redactada en forma de noticia y no de nota informativa o de comunicado…”
Vaya por Dios. Y por ello debe ser falso, no le concede ni un solo gramo de veracidad a la noticia en “tiempo real”. No es nuevo esto de que “el periodista se equivocó”, ya lo hemos visto más de una vez cuando no hay otros argumentos y no solo en él.
“..Para mantener lo que aseguramos sobre la no oficialidad del referido escudo podemos utilizar la siguiente caricatura del equipo bético (original del dibujante Escacena) que publicó el semanario "¡OIGA!" en la década de los años cincuenta con la información que apareció en la prensa sevillana de la temporada 1931-32…”
¡Me cago en tó lo que se menea! (con perdón de mis lectores) ¡¡¡¡ y una caricatura sí tiene toda la credibilidad y publicada más de 20 años después!!!
Perdonen, pero esto es de risa.
Estos son los argumentos y los “papeles” del compositor de pasodobles donmanuelinos y que nos dejan a todos babeando delante de la pantalla del ordenador, sin distinción de colores, y todavía hay quien le jalea y le arenga a semejantes patrañas, (pocos, muy pocos ya).
El vocablo “Oficial” significa que es de oficio, o sea que tiene autenticidad y emana de la autoridad derivada. La autoridad en este caso es de quien encargó el diseño, es decir, la directiva del Betis Balompié encabezada por Mantecón Navasal, que tendría la nada fácil labor de componer un nuevo escudo, ante el cambio republicano de suprimir símbolos monárquicos, sustituyendo al anterior del circulo y las dos “bes”.
Aunque ese escudo descubierto por Rafael Medina durase muy poco tiempo, fuese usado o no, es un escudo más de los varios diseños puestos en marcha por el Balompié a lo largo de los años, pues fue encargado y anunciado al público en general como tal por la misma directiva y así lo recogió la prensa.
Qué traicionera es la envidia.
Don Rafael, paciencia y me consta que tiene mucha.
PD.- Por cierto, cuando celebramos la primera reunión de blogueros en la magnífica Peña “La Zurda de Diamantes” hace ya más de un año, ni yo me levanté, ni dije unas palabras a los asistentes, ni me preguntaron por ti porque no te conocen ni de lejos, ni quieren. El ambiente de sevillismo era como para acordarse de un mindundi. No te lo crees ni tú.
Malos tiempos se avecinan para ti. Tu mesías está entre la espada y la pared y los que vienen no te quieren ver ni en pintura.