La inquina que la prensa deportiva sevillana tiene a todo lo que suene a historia del fútbol sevillano no tiene límites. Quitando a algún periódico como ABC, que en alguna ocasión ha publicado algo sobre estos asuntos, el resto es para echarse a llorar, pero llorar amargamente. Un acto tan importante como fueron las Jornadas sobre Historia del Fútbol en homenaje a Agustín Rodríguez, donde se invitó a investigadores e historiadores de clubes como el Real Betis Balompié, Cádiz CF y Real Club Recreativo de Huelva, amén del Sevilla FC, es para haber escrito alguna reseña, un pequeño hueco que rellenar al menos.
La calidad de las ponencias fue algo excepcional, teniendo en cuenta además que acudieron invitados como Bernardo de Salazar, prestigioso periodista e historiador del fútbol español.
En Cádiz ha tenido su repercusión, dando la importancia que tiene el hecho de que su historiador hubiese venido a Sevilla a exponer su ponencia y por el hecho de la celebración del centenario cadista. Resulta que al final, Las Jornadas de Historia del Fútbol, en homenaje a Agustín Rodríguez, tenían su importancia dentro de lo noticiable, pero claro, en Cádiz.
Demasiado ocupados en hacer cábalas y acertijos sobre qué jugadores compondrán la plantilla de la siguiente temporada, y enfrascados muchos de ellos en la guerra de guerrillas contra algunos dirigentes, el periodismo deportivo de esta ciudad deja mucho que desear y acrecienta su fama de “mal hacer” de sus labores. La dupla de “informar y entretener” desapareció de la mente de los periodistas de esta ciudad y “vender” es la única máxima, al precio que sea.
Más doloroso aún puede resultar, máxime teniendo en cuenta que Agustín Rodríguez, cuyas Jornadas rendían homenaje, fue periodista, jefe de prensa del Sevilla FC durante algunos años, conocedor y amigo de muchos otros periodistas que le conocían bien.
El único periodista presente por allí, parece ser, de Diario de Sevilla, aprovechó una imagen de la Jornadas para dar otra noticia completamente distinta como podemos observar y la crónica, que ocupaba una página entera, hacía una descripción del recorrido del presidente durante ese día y gracias que pasó por las Jornadas, porque de alguna manera tenían que llamar aquello y porque en la foto aparecía el cartel.
Esto es lo que tenemos y donde no hay, no hay.
Afortunadamente, en momentos donde se critica tanto a los Medios de comunicación propios del Club sevillista, son los únicos que le dan la importancia a estos hechos olvidados por otros, es por ello donde debe notarse la diferencia, cubriendo los huecos, los grandes universos que la prensa deportiva obvia descaradamente y a los que hay que felicitar desde aquí. Así lo hago.
Clubes como el FC Barcelona, Real Madrid, Ath. de Bilbao y At. de Madrid dan una importancia suma a los hechos históricos de sus respectivos clubes y la prensa afín a estos equipos corresponde en su justa medida, conscientes de la importancia de estas cuestiones. Un tipo como Eduardo Inda, de ingratos recuerdos sevillistas, es socio de honor de algunas organizaciones dedicadas a la historia en este país. Aquí, los pocos que la recuerdan, la utilizan, eso sí, como arma arrojadiza dependiendo de sus colores, como Peris o Antonio Burgos.
Nos queda mucho por recorrer y trabajar en esta ciudad en estos asuntos y la prensa deportiva en el resto de España, en algunos casos, le lleva años luz a los que se supone son nuestros informadores.
Un punto negativo, uno más, para los periodistas sevillanos. Y siguen vendiendo periódicos, o mejor dicho, subvencionados quedan, porque eso es harina de otro costal y nos quedaríamos sin palabras si hablásemos de ello ¿de verdad piensan que estos viven de la publicidad solamente?
Por otro lado dicen más por lo que callan que por lo que publican. O que se lo pregunten a cierta ave rapaz nocturna indígena de España, de unos 40 cm de altura, de color mezclado de rojo y negro, calzada de plumas, con el pico corvo, los ojos grandes y colocados en la parte anterior de la cabeza, sobre la cual tiene unas plumas alzadas que figuran orejas.
¡Ay! si no fuese por la blogosfera sevillista…