El amigo @Guiloviu nos trajo una foto que habla por sí misma, visto lo visto el sábado en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Un jugador, Spahic, que él solo niveló un poco el encuentro con muchos minutos por delante por jugar, con dos jugadores sevillistas expulsados y un gol legal anulado.
La pillería juega también en el fútbol. Tan solo bastaría con que jugasen a puerta cerrada y poner unos micrófonos para darnos cuenta de qué forma aparece esa pillería.
Con fama de “matón de barrio”, que seguramente los amigos de verde se encargarán de ensalzar, (un día hablaremos de un jugador bético que retiró a uno sevillista para siempre), junto a la prensa madridista que ven a Pepe como un ángel caído del cielo, parece que Spahic todavía no ha matado a nadie estando en el Sevilla y anda con números muy normalitos en cuanto a faltas y tarjetas.
Yo me quedo con la foto del amigo Guiloviu.
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