EL OCASO DE UN CAMPEÓN COMIENZA POR LA LIGA PARTICULAR.
No hubo un periodo más triste, más opaco y mediocre para el Sevilla FC que el transcurrido entre 1963 y 2006.
Fue un tiempo de penurias debido, en gran parte, por la construcción del Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán que lastró económicamente a nuestro Club. Los pagos que debíamos realizar para construir un coliseo, que diese cabida a los más de 20.000 socios –y creciendo- con los que contaba el Sevilla FC en los años 50, con un estadio, el de Nervión, vetusto y con poca capacidad, hicieron mella y repercutieron en lo deportivo.
Eran otros tiempos, el Sevilla FC antes de 1963 fue un Club con la vitola de campeón y considerado un “grande de España”, aunque ni tan siquiera después nadie le superó en nada en Andalucía, arrasaba en aquellas competiciones con respecto a sus competidores locales. Muchos títulos andaluces, 17 Copas de Andalucía, varios títulos nacionales, varias finales y varios subcampeonatos daban fe del potencial del Grande andaluz.
Con la construcción del estadio todo cambió.
El Sevilla FC, los sevillistas, se conformaban en competir y con quedar por encima del otro equipo de la ciudad. No hubo otro periodo más mediocre para el sevillismo que el tener entre ceja y ceja ese objetivo, una pesadilla para los que se dieron cuenta de la atrocidad.
Triste, muy triste.
Y me da más tristeza oír a algunos sevillistas decir que el periodo de seis años estando por encima del rival ha sido algo importante. No se dan cuenta. Nosotros no lanzamos cohetes cada vez que superamos al rival local en la clasificación liguera. Nuestras miras estuvieron en ese periodo puestas en hacer verdaderamente grande a nuestro Club. Nos daba igual que el rival estuviese o no por encima o por debajo, tan solo así fuimos capaces de zafarnos de esa mediocridad sin fijarnos en ellos.
Lo he dicho varias veces en este blog. Este año, el pasado… Muchas.
Me da igual que el rival local esté primero en la clasificación como el último. No es nuestra guerra, o no debería serlo. Me da igual que vengan, o vayamos, y nos ganen. Muchos nos ganaron también siendo campeones en Europa, y los derbis, para nosotros, deben ser otros.
La prensa interesada, toda, no para de hablar y potenciar esa rivalidad mediocre de la que se ríe media España. No escatiman esfuerzos para hacer que aparezcamos como un circo donde dos gallos se dan de ostias en la calle, en el bar, en los colegios…
El Sevilla FC debe seguir siendo el Campeón andaluz y para conseguirlo debe zafarse definitivamente de esto. La rivalidad con el Sevilla FC debe estar al otro lado de la ciudad, como lo somos con respecto a los más grandes que nosotros. Seamos rivales de Madrid, Barcelona, Valencia, At. de Madrid, a los que se ha unido el Villareal en los últimos tiempos. Esos deben ser nuestros rivales, nuestros objetivos marcados con una diana a los que acertar con un balón en el centro.
Nuestros derbis están en Europa el año que viene, con un equipo en pleno proceso de cambio de ciclo e ilusionante. No quiero más liga particular para mi Club, ni ex-derbis locales, ni a un sevillista contento por haber ganado a los otros como si hubiese ganado una copa. Eso ya quedó atrás.
Esperemos.
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