En nuestro empeño y afán a la hora de que las cuestiones del fútbol sevillano se escriban con la máxima fidelidad posible, escribimos este post en relación a los presidentes béticos aún no descubiertos como tales a fecha de hoy en ningún libro ni documento actual publicado por alguien. Ya descubrimos hace muy poco tiempo a uno nuevo en la persona de Francisco Castillo, presidente del Balompié, y hoy nos dedicaremos a otro más. Tras esto esclareceremos datos sobre el tercero en discordia.
Hay quien no es capaz de distinguir entre lo que es una acta de una junta directiva y lo que es un artículo de opinión periodística sin más.
En los temas relacionados con el fútbol, la primera prueba la tenemos en el “Huelva Recreation Club” en 1889, donde aún sin tener el libro de actas presente, la publicación de las mismas en un periódico tiene el mismo valor, más si cabe por el hecho de dar conocimiento público de ellas. Así lo pudimos comprobar en el diario “La Provincia” de Huelva de diciembre de ese año:
Gracias a este hecho publicado hoy podemos tener la certeza de la fundación de este club de recreo de Huelva, ya que es un comunicado oficial donde se puede observar la elección de los directivos, el objeto y los fines de la Sociedad constituida. En este no cabe el error, más que el producido por alguna errata de imprenta.
Sin embargo, las crónicas y artículos de opinión pueden contener errores, incluso equivocaciones de bulto debido al desconocimiento del cronista o periodista de los hechos. Los errores humanos siempre estuvieron a la orden del día en todas las parcelas y facetas del hombre y la periodística no es menos, aunque los aciertos son infinitamente superiores a los errores.
El presidente bético que hoy nos ocupa, Sánchez Lauhlé, fue de los pocos que obtuvo el cargo de presidente ejecutivo y presidente honorífico del Real Betis Balompié en todas sus acepciones desde su nacimiento oficial en 1909.
Y así ocurrió en enero de 1946, cuando Sánchez Lauhlé fue nombrado presidente de honor del club verdiblanco tal y como podemos observar en este artículo de ABC:
Este hecho ocurrió siendo presidente ejecutivo del Real Betis Balompié el señor Eduardo Benjumea. Por dar algunos datos biográficos, diremos que Sánchez Lauhlé fue golpista en la sanjurjada, detenido como es natural, y que huyó a Portugal tras un permiso para asistir al entierro de un pariente cercano. Por si fuese poco participó activamente en el golpe del 36, todo un halcón de Queípo de Llano, siendo testigo de la acusación en el juicio sumarísimo contra algunos republicanos que terminaron en el paredón.
Tras el Caso Antúnez, (no se pierdan el informe completo de este caso aquí), Benjumea se ve obligado a dimitir debido a este caso. Eduardo Benjumea Vázquez fue un Industrial, abiertamente vinculado al régimen franquista como Delegado Sindical de C.N.S. y Jefe Local de Falange Española Tradicionalista y de las JONS en Sevilla.
Una vez dimitió, la Junta directiva del Betis debía elegir como presidente ejecutivo a José Sánchez Lauhlé, hasta ese momento presidente de honor, pasando a ocupar su puesto Benjumea, es decir, un cambio de papeles dentro de la directiva en septiembre de 1946:
Y efectivamente, una vez reunida la directiva, el Betis envía el acta a la prensa para su publicación:
Que nadie se lleve a engaño, esto es un acta oficial y un comunicado del club verdiblanco hecho público por la directiva, algo que este club hacía con cierta frecuencia aquella época. Muchas de las cuestiones y tesituras que aquí exponemos están basados en comunicados de la directiva bética, lo que goza de gran credibilidad, por no decir toda, además en tiempo real, que no se diga.
Por lo tanto Sánchez Lauhlé no pudo ser presidente honorario tras Benjumea, porque el propio Bemjumea ocupaba ese cargo en ese momento. Un nuevo presidente bético –Lauhlé- que hemos descubierto aquí, en La Palangana Mecánica junto con Francisco Castillo, son dos aportaciones muy importantes para el fútbol sevillano tal cual ocurrió en la historia.
En este sentido hay libros que deberán imprimir nuevas ediciones con los datos que aquí aportamos y deberían hacer referencia a nuestros descubrimientos según las normas nacionales/internacionales de copyright y copyleft bajo las que se rige la web que están leyendo.
Pronto hablaremos del tercer presidente bético en discordia, un presidente de honor con todo el poder ejecutivo para que tuviese que ser considerado así, último que falta por descubrir y de los presidentes que aparecen y que no fueron del Real Betis o alguna de sus acepciones tal y como lo conocemos hoy en día y que sin embargo aparecen en los listados de algún libro de lo más rocambolesco. Será entonces cuando podremos hablar de “TODOS” los presidentes y no de “CASI” todos los presidentes. Hay una gran diferencia ¿verdad?
Por supuesto todo esto es discutible, que nadie les diga que tiene la verdad en sus manos porque será mentira y si se lo dicen, no se lo crean.