miércoles, 2 de junio de 2010

EL OGRO BLANQUIROJO

Cuando nos referimos desde estas páginas al Sevilla FC como el Eterno campeón de Andalucía no lo hacemos gratuitamente. La gran mayoría podemos pensar que ese estatus se debe a los títulos nacionales e internacionales conseguidos a lo largo de su historia, especialmente los últimos. Claro que sí, pero eso es tan solo una pequeña parte a la hora de justificar el ser un grande. Hay mucho más.

imageEs necesario tener una visión global para poder comprenderlo y sumergirnos en el tiempo, ya que el Sevilla FC cuenta con casi 105 años de oficialización y hemos de tener en cuenta que la Liga se puso en marcha en 1928 y los torneos europeos mucho después. Tan solo el campeonato de España cuenta con una antigüedad similar a la oficial sevillista, que en sus primeras ediciones serias comenzó a ser invitado para su participación.

Hasta 1928, el mayor torneo que un equipo andaluz, extremeño o canario podía aspirar era el Campeonato de Andalucía. Hoy, en la distancia de los años, podemos pensar que dicho torneo era una especie de trofeo veraniego, pero nada más lejos de la realidad, pues era lo máximo. Nuestros rivales por ello lo minimizan y siempre visto con los parámetros actuales.

La consecución de dicho campeonato daba acceso a participar en el Campeonato de España, donde ya se competía con los equipos a nivel nacional.

De las 20 ediciones del Campeonato de Andalucía conocidos, el Sevilla FC ganó 17 y en los tres restantes fue subcampeón.

Para que se hagan una idea, el Real Betis Balompié tan solo consiguió uno, en el año 1928, el Recreativo de Huelva consiguió su primera edición en 1916 y el desaparecido Español de Cádiz, (no confundir con el Cádiz actual),  la edición que nos falta.

No es de extrañar que el equipo sevillista fuese un equipo odiado, ya que tan solo los equipos que ganan casi permanentemente despiertan ese “odio” en sus rivales. Incidiré estos días en la “filosofía del odio futbolístico” y en las razones del por qué el Sevilla FC no goza de las “simpatías” de los aficionados de los otros clubes y no duden que se trata de los asuntos a los que aquí nos referimos.

Bajo los parámetros actuales, como ya he suscrito, este torneo tiene poca importancia, pero el club sevillista arrasó a todos sus rivales durante un cuarto de siglo, tanto era así que los trofeos eran grabados con el nombre del eterno campeón antes de terminar los torneos.

Los  equipos restantes se conformaban con celebrar como campeonatos las pocas victorias que conseguían sobre el club sevillista en partidos puntuales, tal y como hemos podido comprobar en la prensa de la época y las acusaciones al club sevillista permanentemente para ganar fuera del terreno de juego, lo que no eran capaces de ganar dentro, eran constantes.

No se extrañen que episodios como el del 22 a 0, los líos federativos permanentes, y episodios similares se debiesen a estas cuestiones.

Un dominio insultante como lo puede ser el del Real Madrid y/o Barcelona en las competiciones actuales, pero hemos de decir que una vez se pasaba a la competición nacional la situación cambiaba bastante, ya que el equipo sevillista se encontraba un fútbol muy diferente, rudo, basto, jugado sobre el fango; un fútbol de fuerza que distaba mucho del de pase corto y la filigrana y que siempre salía perdiendo. Un fútbol muy alejado del andaluz y que prevalecía y reinaba hasta la introducción de los nuevos terrenos de juego compuestos de césped y que obligaban a otro tipo de juego.

imageSe calificaba a los jugadores sevillistas como de “faltos de tórax”, en alusión a los jugadores rudos y corpulentos preparados para un fútbol de choque y directo, pero también es cierto que despertaban la admiración por su forma de juego. La Escuela sevillana, (más bien la escuela sevillista), era conocida y admirada, pero la realidad dictaba que no era un juego ganador ante el tipo de fútbol practicado en el norte.

Será a mediados de los años 30 cuando el Sevilla FC puede comenzar a equipararse con estos otros clubes norteños y comenzar su periplo de títulos nacionales.

Cuando hablamos del equipo grande de Andalucía, hablamos de estos episodios también, que tuvieron una gran importancia en su momento, tanta como ahora.

Son muchos los detalles en los que habría que entrar, pero este blog cuenta sus historias sin tener que aburrir a sus lectores.