Estas dos últimas temporadas nos hemos centrado en nuestros orígenes escoceses, la naranja amarga y los motores de vapor, han sido los hilos con los que hemos ido tejiendo nuestro tartán.
Las sospechas que se enunciaban, situando en Escocia el germen del Sevilla Football Club, han dado fruto. Aunque sabemos que esa naranja todavía tiene zumo, para la próxima temporada vamos a cambiar de aguas, dejaremos el frío Atlántico y pondremos rumbo al Mediterráneo.
Lo haremos, como no podría ser de otra forma, en nuestra línea de vapores.
Destino, Barcelona.
Si desde Glasgow llegó por el Guadalquivir nuestra Copa de la UEFA, no es menos cierto, que seis de nuestros diez títulos nacionales e internacionales tienen a Barcelona como denominador común. Incluida esa copa que llegó por el Guadalquivir, en cuya final nos enfrentamos al Espanyol de… Barcelona.
Ante el Sabadell conseguimos nuestro primer campeonato republicano de España; en Montjuich, la primera del Generalísimo; la Liga en Les Corts, ante el Barcelona; en Mónaco fuimos supercampeones de Europa ante el F. C. Barcelona; la citada UEFA; y la Copa de Antonio y Agustín, en el Nou Camp. Contad y veréis que son seis de diez, no está mal.
José María Miró Trepat relanzó y modernizó el equipo que todavía andaba en pañales, dotándolo de estructuras “modernas”; Jorge Graells lo intrudujo en los felices veinte para ser el “eterno campeón de Andalucía”; Kinké, inventó la “escuela sevillista”; Pablo Rodríguez se inspiró en el del F.C. Barcelona para diseñar nuestro escudo…
Muchas casualidades para pensar que en Barcelona podría estar escondida la “pieza perdida”.
Pensarán ustedes que trabajamos al estilo de la “bruja Lola”, y que nos guiamos por criterios esotéricos, aunque la exposición de motivos pudiera dar lugar a pensarlo, descuiden que no es así.
Dicen que “Nunca hay viento favorable para el que no sabe a qué puerto se dirige”.
La bitácora dispuesta, sabemos donde está el puerto, solo esperamos que nos acompañen los vientos.
Para finalizar le dejamos una pieza musical con la que todos nos identificamos: “Sevilla”; su autor, Isaac Albéniz, aunque no es barcelonés, al menos es catalán…